Envíe esta página del poema la copa de las hadas a un amigo
la copa de las hadas

  • Atelier Yoyita •Art Gallery • Renaissance • Site Map • Portrait • Academic Art • Still Life • Watercolors • Landscapes • marine art • Small works • 
  • Miniatures • Animals and wildlife • Digital • Flowers • Cartoons • Drawings • Self portraits and Other paintings • Images of The South • 
  • Images of Europe • Images of The Caribbean • Paintings of Nicaragua • Nicaragua • Ruben Dario • Photography • Biography • Artist's statement •
  • Artist at work • Civil Rights • Sculpture • Bust Sculpture • Relief Sculpture • Figurative Sculptures • Prehistoric sculpture • Contrapposto • 
  • In progress • Mississippi • contact us • join with us • Links • IQ Societies links • Can you put this painting together • 
  • Could you help us to fix this Presidential House in Nicaragua? • Katrina search for friends and family • Katrina disability access version of resources • 
  • katrina • Learn to paint • Fees • Catholic Art • Icons • Free • 

  •  •Home•   •Rubén Darío•   •PabloNeruda•   •Amado Nervo•   •Manue Acuña•   •Sor Juana Ines de la Cruz•   •Juan de Dios Peza•   
    •Nezahualcóyotl•   •Guillermo Aguirre y Fierro•   •Jose Asunción Silva•   •Federico Garcia Lorca•   •Manuel Gutierrez Najera•   
    •Gustavo Adolfo Becquer•   •Alfonsina Storni•   •Salomón de La Selva•   •Ramón de Campoamor• Enlaces poemas •


    Rubén Darío


    La Copa de las hadas

    ¿Fue en las islas de las rosas,
    en el país de los sueños,
    en donde hay niños risueños
    y enjambre de mariposas?
    Quizá.
                   En sus grutas doradas,
    con sus diademas de oro,
    allí estaban, como un coro
    de reinas, todas las hadas.

       Las que tienen prisioneros
    a los silfos de la luz,
    las que andan con un capuz
    salpicado de luceros.

       Las que mantos de escarlata
    lucen con regio donaire,
    y las que hienden el aire
    con su varita de plata.
       ¿Era día o noche?

                   El astro
    de la niebla sobre el tul,
    florecía en campo azul
    como un lirio de alabastro.

       Su peplo de oro la incierta
    alba ya había tendido.
    Era la hora en que en su nido
    toda alondra se despierta.

       Temblaba el limpio cristal
    del rocío de la noche,
    y estaba entreabierto el broche
    de la flor primaveral.

       Y en aquella región que era
    de la luz y la fortuna,
    cantaban un himno, a una,
    ave, aurora y primavera.

       Las hadas —aquella tropa
    brillante—, Delia, que he dicho,
    por un extraño capricho
    fabricaron una copa.

       Rara, bella, sin igual,
    y tan pura como bella,
    pues aún no ha bebido en ella
    ninguna boca mortal.

       De una azucena gentil
    hicieron el cáliz leve,
    que era de polvo de nieve
    y palidez de marfil.

       Y la base fue formada
    con un trémulo suspiro,
    de reflejos de zafiro
    y de luz cristalizada.

       La copa hecha se pensó
    en qué se pondría en ella
    (que es el todo, niña bella,
    de lo que te cuento yo).

       Una dijo: —La ilusión;
    otra dijo: —La belleza;
    otra dijo: —La riqueza;
    y otra más: —El corazón.

       La Reina Mab, que es discreta,
    dijo a la espléndida tropa:
    —Que se ponga en esa copa
    la felicidad completa.

       Y cuando habló Reina tal,
    produjo aplausos y asombros.
    Llevaba sobre sus hombros
    su soberbio manto real.

      Dejó caer la divina
    Reina de acento sonoro,
    algo como gotas de oro
    de una flauta cristalina.

       Ya la Reina Mab habló;
    cesó su olímpico gesto,
    y las hadas tanto han puesto
    que la copa se llenó.

       Amor, delicia, verdad,
    dicha, esplendor y riqueza,
    fe, poderío, belleza...
    ¡Toda la felicidad!...

       Y esta copa se guardó
    pura, sola, inmaculada.
    ¿Dónde?
                        En una isla ignorada.
    ¿De dónde?
                                ¡Se me olvidó!...

       ¿Fue en las islas de las rosas,
    en el país de los sueños,
    en donde hay niños risueños
    y enjambres de mariposas?
    ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
       Esto nada importa aquí,
    pues por decirte escribía
    que esta copa, niña mía,
    la deseo para ti.

    la copa de las hadas
     
     

    la copa de las hadas

     
     
     

    A Colón • Poema de Otoño • Responso a Verlaine • La cabeza del Rawi • Canción de Carnaval • Salutación al optimista • Letanía de nuestro señor Don Quijote • La copa de las hadas • Los motivos del lobo • Sonatina • La Marcha Triunfal • Cantos de Vida y Esperanza • A Roosvelt • Caupolicán • Del Trópico • El Coloquio de los Centauros • Lo fatal • A Margarita Debayle • Yo persigo una forma • Nocturno • Allá lejos • Que el amor no admite cuerdas reflexiones • Mía • La bailarina de los pies desnudos • Rimas • Ite, missa est • Caracol • A  Amado Nervo • A Campoamor • La Cartuja • La Calumnia • Las ánforas de Epicuro • Nicaragua • Nocturno • De Otoño • La poesía castellana • Nocturno • Sinfonía en Gris Mayor • Desde La Pampa • Prólogo de Abrojos • Abrojos • Rimas • El cisne • Yo soy aquel • Los cisnes • Garconnière • De invierno • Ama tu ritmo • 
    El fardo • Huitzilopoxtli • Thanatopia • Betún y Sangre • Morbo et Umbra • Theodora • El triunfo de Calibán • Idilio marino • 
    I El rey burgués • II La Ninfa • IV El velo de la reina Mab • V La canción del oro • VI El rubí • VII El palacio del sol • VIII El pájaro azul • IX Palomas blancas y garzas morenas • Dedicatoria de Rubén a la primera y 2da edición de Azul • 
    I En busca de cuadros • II Acuarela • III Paisaje • IV Aguafuerte • V La virgen de la paloma • VI La cabeza • 
    I Acuarela • II Un retrato de Watteau • III Naturaleza muerta • IV Al carbón • 
    De invierno

    la copa de las hadas

    Loading...

     
    Links to Page

     


    La copa de las hadas Derechos Reservados 1976-2009 © Dr. Gloria M. Sánchez Zeledón de Norris. Presione aquí la copa de las hadas    para comunicarse con la artista