Ama tu ritmo, y ritma tus
acciones
bajo tu ley, as� como tus versos;
eres un universo de universos
y tu alma una fuente de canciones.
La celeste unidad que presupones
har� brotar en ti mundos diversos,
y al resonar tus n�meros dispersos
pitagoriza en tus constelaciones.
Escucha la ret�rica divina
del p�jaro del aire y la nocturna
irradiaci�n geom�trica adivina;
mata la indiferencia taciturna
y engarza perla y perla cristalina
en donde la verdad vuelca su urna. |
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