Para trabajar una gigantona se necesitan cuatro personas. Una que va dentro de ella, el coplero, el del tambor y un "repuesto" que se mete bajo las faldas cuando el otro se siente cansado El indio esculpió la gigantona, queriendo de esta manera representar a la mujer española, de una forma burlesca y satírica, que a pesar de su belleza, su estatura y su piel blanca, ellos, los indios la hacen bailar al son de los tambores y la detienen cuando el coplero declama El enano cabezón forma parte del equipo que acompaña a la altiva y bellísima Gigantona. Revive al indio, el mestizo subvalorado y sometido frente a la creada e impuesta superioridad del colonizador español
El enano cabezón manifiesta atravez de sus coplas, su mala suerte y frustración ante el rechazo que recibe de esa blanca radiante mujer ideal, igualmente recita versos de contenido social.
La gigantona es una muñeca con una armazón de aproximadamente 3 metros de altura. Es la representación de la mujer española (que llego al continente americano y a Nicaragua en los siglos XV y XVI con la colonización), ataviada con vestidos coloridos y joyas diseñadas especialmente para ellas.
Algunas coplas:
“Aquí tienen a mi damita, hermosa mujer de mi tierra.
Si me dejan cantar una copla, les dará un baile con guerra.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
“Quisiera ser un juez para juzgar a los que asesinan,
y condenar a todos los malditos que distribuyen la cocaína.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
“Al señor que anda tomando fotos con su cámara digital,
le digo que tiene panza como de puro nacatamal.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
“Las muchachas de este tiempo son como mangos, hermosas,
de buen color por fuera, y por dentro bien sabrosas.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
“Bomba, Bomba yo soy el enano cabezón, que ando siempre enamorado
y si amarte es un pecado me convierto en pecador, vos sos la más linda flor,
de todas la más bella, quiso Dios, que un día emigraras y llegaras a este corazón,
que sabía de vos antes que el sueño, y quisiera ser tu dueño,
pero sé que no soy más que un simple pecador y un simple admirador de tu belleza,
y vos sos una princesa que viaja lejos de mis sueños.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
“Ya con esta me despido, del anteojudo camisa roja,
y también de su esposa, esa vieja gorda y coja.”
El tambor: Barabararán, bararaaamba... barabararán, bararaaamba...
Ya con esta me despido
Porque tengo que madrugar
Porque tengo que buscar los frijoles y el maíz
Otra cosa le quiero decir
Que mi tapesco tiene pulgas
Y lo tengo que sacudir.
Ya con esta me despido
Florcita de Sacuanjoche
Adiós les digo a todos
Y que pasen muy buenas noches
Ya con esta nos despedimos
Coyolito de verde palma
Yo sé que me voy
Pero me los llevo en el alma
La Gigantona, es una herencia cultural centenaria, ha sobrevivido marcando una identidad cultural particular, enfatizando la naturaleza del nicaragüense: incansable, divertido, bailarín, inteligente, aventurero, y por sobre todo, eterno enamorado... |